Guía Espiritual, ¿para qué?

Cuando te adentras en el mundo espiritual es de gran importancia, para poder profundizar, contar con un Maestro o Guía en el camino.

El desconocimiento sobre nuestros patrones de comportamiento, sobre el funcionamiento de nuestra mente y, sobre todo, la falta de práctica en cuanto a la escucha de nuestro Ser y el desarrollo de nuestra intuición nos hacen vivir experiencias donde experimentamos mucha soledad, incertidumbre e incomprensión. El camino, en ocasiones, parece lento y difícil de seguir.

En cambio, cuando estás acompañado y alguien te enseña a ver todo esto de ti, todo se transforma.

Aprendes a conectar con tu esencia, y con la voz que te indica el camino que has de seguir. Aprendes a utilizar la mente de tal manera que, en lugar de interponerse y alejarte cada vez más y más de la abundancia y de la plenitud, te hace percibir todo lo que está ahí para ti. Logras que todo lo grande que habita en tu interior por fin se manifieste.

Esto no quiere decir que el camino sea siempre fácil, pues ello va a depender de tu voluntad, de tu valentía a la hora de querer ver y de tu nivel de compromiso a la hora de actuar.

Por otro lado, me gustaría contarte que un guía espiritual no es una figura que vayas a necesitar siempre. Esta es la magia. Un Guía no te hace depender de su compañía, solo te muestra un camino que ya ha sido transitado por él y te enseña algunas herramientas para que tú puedas aprender a escuchar al Maestro que habita dentro de ti.

Es alguien que ya ha pasado por lo que tú estás pasando y que ha encontrado la manera de trascenderlo. Es alguien que te alumbra el camino cuando tú solo ves oscuridad, alguien que cree en ti más de lo que tú has creído nunca porque es capaz de verte más allá de tus programas, conecta con tu Ser, y se une a él para sanar juntos.

Y, una vez que estás listo para verte a ti mismo con los ojos de amor y respeto con los que te ve tu Guía, ya estarás listo para volar solo, pues habrás sanado.

Y no te olvides de esto, un Guía no es para siempre, pero te aseguro que cuando encuentras al tuyo, vuestra conexión sí lo será.

Teresa Espeso